La revolución de los Social Travels

En este post vamos a comentar las tendencias que se reflejan en la infografía realizada por Wimdu (@wimdu). Wimdu es una startup que ofrece al Social Travel la posibilidad de poner en contacto a propietarios que ofrecen sus casas y/o habitaciones y viajeros que buscan una forma determinada de viajar, un experiencia más auténtica en la que puedan vivir, experimentar, aquello que los propietarios viven día a día.

“Social Travel ha demostrado no ser solo una moda pasajera, ¡ha llegado para quedarse! Se ha anunciado como La tendencia de viaje del 2012* y está revolucionando la forma en que viajamos y experimentamos el mundo. En lugar de alojarse en un hotel, Social Travel trata de alojarse en casa de la otra persona, conocer nueva gente procedente de todo el mundo y experimentar un destino de una forma más auténtica y local”

"¡Reserva

La sharing economy

El concepto central del consumo colaborativo es simple: El acceso a los bienes y las habilidades es más importante que la propiedad de ellos. Rachel Botsman (@rachelbotsman), coautora de “What’s Mine Is Yours: The Rise of Collaborative Consumption”, una de l@s gurus de esta tendencia, ha cifrado el mercado del alquiler entre particulares en 26.000 millones de dólares y la economía del compartir, en su totalidad, en 110.000 millones de dólares más.

Botsman -británica de 33 años de edad, educado en Oxford y Harvard, abandonó su carrera como consultor de innovación para empresas como General Electric e IBM- divide el mundo en tres espacios comerciales: en primer lugar, los sistemas de productos-servicios, que facilitan el intercambio o el alquiler de un producto (es decir, compartir un piso, el coche); en segundo lugar, los mercados de redistribución, que permiten la re-apropiación de un producto; y en tercer lugar, los estilos de vida de colaboración, en el que los activos y las habilidades pueden ser compartidos desarollando la innovación en estado puro -es decir, los espacios de coworking-. Los beneficios son difíciles de desmentir: menores costos, menos residuos y la creación de comunidades globales con valores compartidos.

La evolución de la web social nace con ideas en consonancia, colaboración de programadores, que permitió el código compartido (Linux), que permitió a la gente compartir sus vidas (Facebook, Twitter, etc) y que permitió que los creadores, más recientemente, compartan sus contenidos (YouTube, Flicker). “Ahora estamos entrando en la cuarta fase“, donde los modelos de negocio innovadores pueden aplicar la misma tecnología para compartir todo tipo de activos fuera de línea, desde el mundo real.

El consumo colaborativo, o sharing economy, se ha desarollado en los últimos años en múltiples áreas de negocio, inclusive en la inversión, con la creación de un fondo específico, el Collaborative Fund en Los Angeles -en palabras de Silvia Varela (@SzilviaVarela) en TICBeat, página patrocinada por Wimdu, ya arriba reseñado y enlazado.

El Touristsharing

Viajamos buscando disfrutar de una experiencia inolvidable y conocer nuevos lugares y culturas, emocionarnos con lo que descubrimos y tener experiencias únicas. La  popularización y mayor accesibilidad de los socialmedia ha introducido nuevas formas de comunicación y nuestra manera de diseñar, vivenciar y compartir el viaje se ha transformado con ellas.

 

La socialización de los viajes como una de las tendencias de mayor crecimiento para el año 2012.

La web 2.0 se ha convertido en una herramienta habitual para el turista antes, durante y después del viaje. Y no sólo para planificar y reservar se usa la red; una parte fundamental del viaje es contarlo, compartirlo con los amigos y es ahí donde las redes sociales están adquiriendo cada vez mayor presencia: el 40% las usa para compartir su experiencia durante el viaje y el 53% sube fotos de sus vacaciones a Internet. (Acoso Textual@acosotextual1)

 

Además, se espera que estas cifras vayan en aumento, especialmente en lo relacionado con el uso de las redes durante la estancia en destino, ya que los costes de roaming, una de las barreras fundamentales que coartaba el uso de Internet desde smartphones en desplazamientos internacionales, tiende a reducirse considerablemente. En Europa, desde el 1 de julio, las tarifas internacionales se han rebajado hasta un 90%. La Eurocámara ha regulado el precio máximo que se cobraba por el acceso a Internet y ha fijado una reducción progresiva anual: el precio máximo por cada megabyte de datos en itinerancia es de 70 céntimos, en julio de 2013 bajará hasta los 45 y en 2014 hasta los 20. (El Periódico.com@elperiodico_cas)

El viajero de hoy busca cada vez más acercarse a la cultura local y vivir una experiencia auténtica en el destino.

Atrás va quedando la imagen del turista generalista que contrata un paquete de viaje cerrado y cuya actividad principal es obtener la fotografía de aquel monumento típico que aparece en su guía de viaje.

Es indudable que la red ha cambiado nuestros hábitos cuando viajamos. El exceso de oferta, la posibilidad de asomarnos a mundos tan distintos al propio y, sobre todo, la necesidad de convertir las expectativas experienciales on-line en experiencias emocionales off-line han modificado radicalmente el perfil del turista -en palabras de Silvia Varela (@SzilviaVarela) en TICBeat, página patrocinada por Wimdu, ya arriba reseñado y enlazado.

 

Nuevos negocios surgen de esta tendencia, citemos algunos ejemplos:

Los fundadores de Airbnb (@Airbnb), Joe Gebbia (@jgebbia) y Brian Chesky (@bchesky), eran recién graduados de RISD con necesidad de dinero extra para pagar el alquiler. En un capricho, se construyó un sitio web que ofrece a los asistentes de una conferencia de diseño un lugar único para alojarse – en su apartamento, en los colchones de aire, con un desayuno casero. Desde estos inicios se lanzaron a construir un negocio: una plataforma web en la que reservar una habitación en casa de una persona en cualquier parte del mundo era tan fácil como reservar una habitación de hotel. Airbnb ahora está en más de 8.000 ciudades, y alquila casas, castillos, coches, yates e incluso iglús.

Ahora bien, aunque todos estos mercados peer-to-peer ofrecen una forma más conveniente de compartir los bienes y servicios, el problema es que actualmente no se comunican entre sí. Si deseamos reservar un viaje en Orbitz (@Orbitz), podemos navegar por hoteles, vuelos, alquiler de coches y actividades en un solo lugar. Con los actuales ofertas peer-to-peer, sin embargo, el acceso entre un tipo de bien o servicio y el otro se encuentra fragmentada. Si deseamos alquilar un coche, vamos a GetAround (@Getaround) o RelayRides (@RelayRides); para apartamentos a Airbnb y Wimdu (en España, @wimdu_es); para otros servicios compartidos a SnapGoods (@SnapGoods) o NeighborGoods (@NeighborGoods). Wow, etc… Esta situación dificulta las cosas.

El lanzamiento de Uniiverse (@uniiverse), una nueva plataforma de colaboración consumo, trata de resolver el problema de la fragmentación. Se hace llamar “mercado del mundo para vivir en colaboración”, que aspira a ser el lugar al que ir para cualquiera de sus necesidades peer-to-peer. En palabras de Uniiverse, “Los usuarios pueden compartir sus intereses, recursos, tiempo, espacio, habilidades y conocimientos en la vida real, de forma gratuita o para hacer un poco de dinero.”

Con todas estas tendencias, el mercado del turismo necesita reinventarse para ajustarse a los cambios que se producen en la demanda y andar nuevos caminos para construir una oferta que responda a las necesidades actuales de una manera creativa.

¿Cómo lo ves tu? 


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Marca Perú: Las emociones de las experiencias vividas

El componente emocional está pasando de ser importante a imprescindible y no tiene relación alguna con el precio, sino más bien con lo que nos evoca una marca, una oferta, un producto, un destino, un recuerdo vivido.

Es un hecho que en el marketing, cada vez más, intenta causarnos, evocarnos o recordarnos emociones, es el auge del marketing emocional, de experiencias,….y sin embargo, teniendo los productos turísticos un alto componente emocional, no se utiliza este paradigma en muchas de las campañas, que, por el contrario, se decantan por un  marketing convencional.

Lo que realmente queremos comprar al viajar es adquirir una experiencia, que se nos ha ofrecido y nos ha seducido por sus posibilidades o que hemos diseñado por nuestra propia cuenta, encajando las piezas de lo soñado con las oportunidades que nos ofrece el destino. Lamentablemente, este primer paso emotivo no suele estar bajo el control de los prestadores de servicios en la mayoría de los casos.

Lo que nos motiva no son conceptos como la naturaleza, lo rural, la playa, la cultura, etc., sino las experiencias. Las emociones que nos provocan o nos hacen anhelar dichos conceptos. Las expectativas que generamos en nuestras ensoñaciones sobre las experiencias que queremos vivir están relacionadas con las actividades asociadas a los conceptos antes mencionados. Nuestro cerebro asocia palabras con emociones deseadas, imágenes con experiencias que deseamos vivir, queremos contemplar el romper de los rayos de sol sobre las crestas de las montañas; deseamos que nuestra adrenalina haga vibrar nuestros músculos en una actividad deportiva; anhelamos desterrar el stress en un SPA o sintiendo la arena bajo nuestros pies cuando paseamos; deseamos emocionarnos. Nuestras experiencias deseadas son emociones. Nuestras experiencias más recordadas son aquellas emociones que sentimos asociadas a un destino y que nos atraen hacia él, con el sueño de volver a vivirlas.

Es cierto que lo que nos emociona es diferente como diferentes somos los seres humanos, por tanto, al diseñar una oferta deberíamos relacionar dicha oferta con las experiencias que pueda evocar. Tanto las motivaciones, como las expectativas creadas en el diseño de oferta, deberían dirigirse a segmentos y nichos de mercado a los cuales podamos emocionar con la misma. Por tanto, un mismo destino turístico puede crear diferentes productos y experiencias, si en dichas ofertas tenemos en cuenta los deseos principales de cada segmento, así como otras motivaciones secundarias, que deberíamos cumplir.

Cuando se hace promoción, cuando se trata de vender, es necesario tener muy claras las motivaciones y expectativas, así como el segmento a las que nos dirigimos, para, así, poder definir bien las experiencias y productos y, consecuentemente, diseñar la promoción. Esta estrategia nos permitirá la priorización de las inversiones económicas, que muchas veces se realizan equivocadamente por no tener clara la finalidad de la inversión en elementos, equipamientos y herramientas de promoción, ya que éstas no responden al target y, por consiguiente, el mensaje no despertara el anhelo de las emociones y se creará una brecha entre la oferta y la demanda.

No pretendamos obtener resultados diferentes, haciendo las mismas cosas.

Queremos vender estancias como siempre, utilizando nuestro website, un folleto promocional, una oferta lanzada en facebook, etc., y, de esta forma, atraer o captar la atención de turistas para que nos compren como hacían antaño.  Creemos -y las tendencias actuales parecen darnos la razón- que esta estrategia está confundida y toda la inversión que se haga en esa dirección será un gasto, cuya rentabilidad es más que dudosa.

Debemos reflexionar para darnos cuenta que pocas personas soñarán con la experiencia, se emocionarán principalmente por dormir o la estancia en un hotel, salvo que estemos hablando de alojamientos únicos,  excepcionales, emocionantes en sí mismos. El alojamiento es sólo una parte del producto turístico, un eslabón en la experiencia que deseamos sentir, una parte del todo que nos emociona. Por tanto, debemos concluir  que la construcción de la oferta debe ser co-creada por los diferentes agentes turísticos teniendo en mente qué anhelo deseamos evocar y quién es nuestro target. Sólo de esta forma conseguiremos una clara diferenciación emocional frente a una oferta cada vez más amplia de productos indiferenciados.

Hablamos en definitiva de ofrecer experiencias, generar emociones y recuerdos, que inviten a los turistas a volver.

En línea con estas reflexiones, Perú lanzó hace una semana su campaña internacional, que ya se ha convertido en un éxito en internet.

El spot es el tercer vídeo más visto del mundo en YouTube en la categoría Viajes y Eventos y el cuarto con más votos a favor, también a nivel global. También es el séptimo más comentado y el quinto superfavorito del mundo en la referida categoría en los últimos siete días.

La agencia de publicidad McCann Erickson Perú tuvo a su cargo la concepción de la idea creativa, la cual nos introduce en la historia de una persona del futuro, quien recibe un video de su viaje por Perú ocurrido en el verano del 2012. Su travesía se inicia en la costa peruana, llegando hasta la sierra y termina en la Amazonia.

Lo más destacado desde nuestro punto de vista es cómo se va reviviendo la experiencia, cómo se vuelven a sentir las emociones y cómo se desean volver a vivir y compartir. Frente a un hombre ocupado, sin tiempo, estresado, se revive el placer del viaje por el viaje mismo, del tiempo sin que éste importe, de lograr un sinfín de emociones.

Como dicen en el video: “la vida es una sucesión de momentos (experiencias) y depende de ti cómo los vivas

Cómo trasmitir experiencias, mediante la innovación en el marketing turístico

La palabra “experiencias” está de moda, pero cierto es que se nombra muchas veces para ofrecer contenidos, que, más que experienciales, son ofertas del . . . más de lo mismo. Felicitar a los creativos de marketing que han diseñado una campaña de vending en San Francisco (EEUU) para promocionar British Columbia (Canadá) y las experiencias que este destino ofrece. No tenemos el gusto de corroborar si dichas experiencias merecen tal nombre, pero lo que sí que afirmamos es que la campaña es ya de por sí una experiencia para los impactados transeúntes.

En lo referente a la página web de la oficina de turismo de British Columbia, 100bcmoments, donde se nos ofrecen 100 experiencias distintas, gastronómicas, aventura, visitas a la ciudad. . . . echamos de menos una verdadera experiencia de viaje innovadora, inimitable, inigualable,… en palabras de Steve Jobs… sobre la experiencia del usuario:

“Nuestro ADN es de una empresa de consumo, estamos hechos para un cliente que sabe diferenciar lo bueno de lo malo. Creo que nuestro trabajo es ser responsables de la totalidad de la experiencia del usuario. Y si no cumple sus expectativas, es totalmente nuestra culpa, así de simple.”

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Apuntar, por último, que la calidad de la web y de sus fotografías nos incita a Soñar (primera etapa del viaje) con vivir esas experiencias que dichas imágenes despiertan en nuestra imaginación, en nuestros sueños, esa conexión imaginativa que hace surgir nuestras emociones, en definitiva, esas emociones que son las verdaderas creadoras de nuestras experiencias únicas.

Os dejamos su video promocional