La propuesta de valor: para startups, emprendedores o negocios que reinventan el turismo

En un mercado globalizado, con una oferta cada vez mayor, la propuesta de valor que lancemos al mercado es fundamental para que podamos atraer a un cliente frente a las propuestas de la competencia.

Existen tres principios que debemos tener en cuenta: primero, no intentemos vender a todo el mundo, la indiferenciación nos llevará a un océano rojo, en el que únicamente podremos pelear con la competencia frente al cliente por precio; segundo, debemos utilizar técnicas de segmentación o microsegmentación para identificar nuestro mercado objetivo; y tercero, las necesidades de nuestro cliente dan sentido a nuestra propuesta de valor, debemos, por tanto, generar valor a partir de los clientes.

Así las cosas, nuestra propuesta de valor debe ofrecer una serie de ventajas que el cliente perciba frente a las demás organizaciones del mercado. La innovación en un contexto como el actual se hace imprescindible a la hora de diseñar nuestra propuesta de valor. Podemos utilizar dos modelos de innovación,  la innovación disruptiva o la innovación evolutiva, conceptos éstos acuñados por Clayton Christensen en su libro The Innovator’s Dilemma (1997).  En definitiva, podemos añadir atributos a nuestro producto o servicio para diferenciarnos de la competencia, o bien podemos romper las reglas del mercado ofreciendo una propuesta de valor realmente única. La innovación evolutiva, que es la más generalizada, procura un posicionamiento ventajoso limitado, principalmente por dos razones: primero, porque los clientes no valoran durante mucho tiempo la mejora, dado que en la mayoría de los casos el valor aportado es escaso; y en segundo lugar, porque es fácilmente asimilable por la
competencia, que, a su vez, tiene pocas barreras para adoptar la mejora. Por el
contrario, la innovación disruptiva apuesta por romper con los estándares del
mercado mediante nuevos equipamientos, habilidades, formas organizacionales, valores, etc, tal y como explica S.A.M Camilo Acebedo en su post.

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Pero, ¿cómo delimitamos nuestra propuesta de valor?, para ello debemos responder a las siguientes preguntas:

¿Nuestra propuesta de valor qué proporciona a nuestros clientes?

¿Qué problemas del cliente solucionamos?

¿Qué necesidades satisfacemos?

¿Qué productos/servicios diferenciales ofrecemos a cada segmento?

Alexander Osterwalder nos propone varios epicentros para crear valor al cliente:

Imagen de http://advenio.es/

Precio: En realidad, más que añadir valor, en esta propuesta lo que hacemos es ofrecer el mismo, reduciendo el precio que el cliente paga y, por tanto, aumentando de una forma indirecta la percepción de valor del cliente. Para ello, debemos seguir
políticas de reducción de costes, reingeniería de procesos, estrategias de outsourcing, alianzas con proveedores, etc. El riesgo de estas estrategias es que no conseguimos una diferenciación clara con respecto a la competencia. Esta es una táctica generalizada en mercados en los que los clientes están fuertemente influenciados por el precio. Las crisis suelen aumentar el número de consumidores preocupados por el
precio, ahora bien, en última instancia lo importante es la balanza entre el precio y la propuesta de valor recibida. Algunos ejemplos paradigmáticos son, en el mundo informático, Dell, Ikea , en la distribución de muebles y decoración, y Toyota , en la automoción.

En el marco del turismo y a consecuencia de la indiferenciación, en muchas ocasiones, de la oferta, esta es la estrategia por la que la mayoría de los agentes opta. La irrupción de modelos de negocio Low Cost en el turismo se está generalizando desde las ofertas de aerolíneas hasta, más recientemente, el sector hotelero y, en general, a todos los actores turísticos.

Desempeño: Una mejora en el desempeño o en el rendimiento solía ser la forma de innovación evolutiva que adoptaban los fabricantes de múltiples productos en el mercado. En el mercado de los Ordenadores o en la industria del automóvil, los electrodomésticos, etc., la mejora en prestaciones es la propuesta de valor que nos impulsa a cambiar un producto por otro. El problema de esta innovación evolutiva, por ejemplo en el mundo de los ordenadores, es que la velocidad mayor de los procesadores o la mayor capacidad de almacenamiento llegan a un punto en que no son altamente valorados por el cliente.

Novedad: Una propuesta de valor novedosa satisface una demanda inexistente o latente en el momento actual en el mercado. La novedad ejerce un atractivo sobre determinados segmentos de clientes (early adopters), pendientes de las últimas tendencias. En otras ocasiones, si realmente la necesidad estaba latente y la propuesta de valor es disruptiva, el impacto sobre el mercado es importante, como, por ejemplo, cuando Apple revolucionó la industria musical con el iPod y la creación de iTunes.

En el caso del turismo, podríamos poner como ejemplo el caso Room Mate, que tratamos en un post anterior.

Personalización o customización: La adecuación de diferentes productos o servicios a diferentes segmentos de clientes se está convirtiendo, más que en una moda, en un imperativo del contexto actual. Iniciativas como la personalización masiva (término acuñado por Stan Davis en su bestseller Future Perfect.1987) y la cocreación se enmarcan en este contexto:

Como ejemplo de empresas que han adoptado la Mass Customization (personalización masiva), tenemos las siguientes:

Toyota y Ford en la automoción

Adidas en el calzado deportivo

Louis Vuitton en los complementos de lujo

Lego group y Build-A-Bear-Workshop en el sector del juguete

Mymuesli (cereales) y Chocri (barras de chocolate)  en productos alimenticios

IndiDenim (jeans y camisetas) en Textil

Ritz-Carlton en Hostelería

Dell en informática y tecnología

Artaic (mosaicos) y Art-rethought (arte modular) en artículos del hogar

Ejemplos de cocreación tendríamos:

Starbucks en hostelería

ebay, en el comercio electrónico

Nike, en calzado y ropa deportiva

Apple, en tecnología

Cemex en el sector del cemento

Esta personalización en el servicio es algo que se echa de menos en el sector turístico. Os dejamos un enlace a la Misión y visión del Ritz-Carlton, que se sintetiza en el mayor y más importante recurso que posee la compañía, sus Damas y Caballeros al servicio de Damas y Caballeros, como lo dice uno de sus 5 Estándares de Oro. Los Sistemas de Cocreación con los clientes finales en el diseño de los viajes es una de la asignaturas pendientes del sector turístico. Hoy, gracias a las redes sociales bien gestionadas, es posible ayudar a diseñar la experiencia que el cliente desea. Esta propuesta de valor necesita desarrollarse e implementase en las 7 etapas del viaje.

Calidad: Entendiendo calidad por una mejora en los componentes del producto o del desarrollo del servicio. Las iniciativas ISO 9000, EFQM, como sistemas de gestión, las certificaciones de producto, etc, son intentos de demostrar la calidad al cliente, mediante la acreditación y auditoría de nuestro sistema de gestión o producto. Un
ejemplo de estándar de calidad serían los relojes Rolex, Montblanc, etc. Estas marcas generalmente son de lujo, aunque no siempre, puesto que se pueden establecer estándares de calidad enfocados a diferentes segmentos económicos.

En el sector turístico la calidad se pretende refrendar mediante actuaciones diversas, como son la Q de calidad turística, Qualitur, las banderas azules, los clubs
de producto o experiencias
, marcas como Rusticae,  etc., los cuales son intentos de demostrar al cliente una calidad, que viene avalada por dichos organismos o entidades.

Hacer el trabajo: En este caso, la propuesta de valor gira en torno a realizar servicios o trabajos para nuestro cliente. Esta es la base del outsourcing o externalización de servicios. En el sector turístico, cobra gran importancia desde el punto de vista de la
flexibilidad que ofrece este tipo de coaliciones, dados los cambios en la demanda característicos de dicho sector. Una forma de minimizar costes es este tipo de políticas, que permite al negocio principal centrarse en su core bussines.

Diseño: El diseño cobra importancia como un factor preponderante en la actualidad, aunque su medición, al igual que con la calidad, es en ocasiones de difícil dimensionamiento. Los sectores como  la moda, la arquitectura, el interiorismo, etc.,  y más recientemente en la electrónica de consumo, el diseño puede ser en sí mismo una propuesta de valor esencial, que en el caso de Steve Jobs era su mantra y su creencia principal.

Pero ¿Qué es diseño? Desde la wikipeda se define: El diseño se define como el proceso previo de configuración mental, “pre-figuración”, en la búsqueda de una solución en cualquier campo. Utilizado habitualmente en el contexto de la industriaingenieríaarquitecturacomunicación y otras disciplinas creativas. . . El acto intuitivo de diseñar podría llamarse creatividad , como acto de creación, o  nnovación, si el objeto no existe o se modifica algo existente, inspiraciónabstracción, síntesis, ordenación y transformación.

El design Thinking ha irrumpido con fuerza en diferentes sectores, Tim
Brown
en su libro change by design describe el proceso.

En el sector turístico, el diseño de Experiencias Turísticas ha dejado de ser una moda para ser una demanda, la cual todavía no está recibiendo la suficiente atención. Estamos en la era de la emociones y la oferta turística debe emocionar, debe darnos experiencias inolvidables. La cooperación de los agentes turísticos para ofrecer esos productos experienciales es un trabajo en el que queda un largo recorrido y que, desde el punto de vista de la propuesta de valor, es esencial.

Marca-Status: Los servicios o productos, en ocasiones, nos dan sentido de pertenencia a un grupo con el que nos identificamos y nos sitúan, desde el punto de vista sociológico, en una determinada posición social. Los diferentes grupos sociales, las diferentes edades, nuestros diferentes gustos, hacen que nos identifiquemos con
diferentes marcas. Como ejemplo os dejamos en enlace a este post que habla sobre los gustos de los jóvenes.

En el plano del alto estatus se encuentran los proveedores de lujo, que se asocian al lujo, al fasto y a un estilo de vida suntuoso. Ejemplos de marcas que se posicionan en este segmento son: Ralph Lauren, Hermes , en ropa y complementos, Rolex, en relojería, BMW, en automoción.

Una de las mejores maneras de conseguir convertirnos en una lovemark, es identificar nuestro segmento de mercado y convertir el uso de nuestro producto o servicio en una señal de estatus para dicho grupo. La relación se convierte en emocional.

Una vez más, el turismo experiencial se hace imprescindible si deseamos enamorar al consumidor, si queremos que sus vivencias, sus recuerdos, se asocien emocionalmente con nuestro producto experiencial. La forma de conseguir esto es mediante la personalización de las experiencias al grupo objetivo. La experiencia, de esta forma, conferirá un vínculo de estatus acorde con el estilo de vida del cliente. Somos diferentes, queremos ser tratados de forma diferente.

Reducción de costes: En este caso, la propuesta de valor se sustenta sobre la reducción de costes de nuestro cliente, haciéndole de esta forma ganar en competitividad. Este tipo de relaciones se suele generar, principalmente, en negocios bussines to bussiness.

Dentro del sector turístico, establecimiento de centrales de compras, mejora de la eficiencia energética, flexibilización del personal o mediante formas organizativas de cooperación: La ya mencionada externalización, el spin-off, los consorcios o las fórmulas de franquicia.

Reducción de riesgos: El cliente busca seguridad en sus adquisiciones de productos y servicios. La seguridad o garantía del producto es percibida por parte del comprador como un valor añadido.

Accesibilidad: El hacer llegar los productos o servicios a mercados que no tenían anteriormente acceso a los mismos es otra de las formas de generar valor.

Comodidad/utilidad: Lo sencillo y, además, útil, adquiere valor por sí mismo. Todo aquello que nos produce una experiencia de comodidad mejora la percepción del usuario.

Deber tenerlo: Desde Inghenia, se menciona esta propuesta devalor: los “must-haves”, bienes que es obligatorio tener. Esto incluye bienes básicos, como ciertos alimentos, por ejemplo. También están los artículos que los profesionales deben tener sí o sí para poder hacer su trabajo. Un ejemplo de esto es la información legal y jurisprudencial que ciertas empresas brindan a los abogados. Mientras haya casos legales y, por lo tanto, abogados, va a existir la necesidad de información legal.

En lo referente a los segmentos, como dice Juan Sobejano en su post: La propuesta de valor no es un producto o un servicio, es aquello que el producto o servicio aporta al segmento.

Asimismo, distingue distintos niveles de influencia:

1-     Nivel del segmento del cliente con las necesidades que cubre

2-     Nivel de empresa, puesto que de nuestra propuesta de valor derivan la estructura y los procesos organizativos

3-     Nivel del entorno, puesto que las organizaciones tienen su impacto en las sociedades, en el medioambiente, en el mercado laboral, etc.

Por otro lado, podemos definir, desde los atributos de nuestra propuesta de valor, cuáles y para qué segmentos son esenciales. Esto nos permite, con una misma propuesta de valor, alcanzar segmentos diferentes, que recibirán componentes diferenciales de la propuesta de valor. El mensaje debe ser diferenciado y adaptado a cada microsegmento, puesto que si no nuestra propuesta de valor perderá fuerza y contundencia, haciendo llegar los atributos que para dicho segmento sean importantes.

Nosotros somos partidarios de un modelo Pull, en el que es el cliente el centro y es quien decide qué servicios desea recibir. Los modelos preponderantes hasta ahora
seguían la filosofía Push, en los que la propuesta, principalmente, venia condicionada por la tecnología. En este caso invertiríamos las flechas, estudiando las características de cada segmento, sus necesidades, valores, estableciendo, por tanto, qué atributos
debe tener la propuesta de valor para cada uno de los segmentos a los que deseamos llegar.

En otro post desarrollaremos a fondo el mapa de empatía, pero es cierto, como apuntan desde emprenderalia, que nuestra dualidad nos impulsa a evitar el dolor y obtener el placer. Fisiológicamente tenemos dos hemisferios cerebrales y, emocionalmente, sufrimos una dicotomía entre emociones positivas y negativas. Las empresas tienen problemas o buscan soluciones, nuestra oferta de valor debe, por tanto, dar respuesta a ambas alternativas, si queremos que sea poderosa, es decir, solucionar los problemas con los que se encuentra actualmente nuestro cliente objetivo y, a su vez, plantear claramente cuáles de nuestros atributos los solucionan y de qué forma.

En el marco del turismo cada tipo de cliente tiene una serie de necesidades, no es lo mismo un ejecutivo en viaje de negocios, que una pareja trabajadora y sin hijos (dinkis) en busca de experiencias, que una familia con dos niños, etc. Los segmentos de clientes tienen necesidades diferentes y, por tanto, problemas diferentes que solucionar. Los atributos de las propuestas de valor se deben adaptar a cada grupo, si lo que buscamos es que nuestro modelo de negocio triunfe.

Os dejamos el video de yoemprendo, comentando los siguientes puntos:

Una vez definido nuestro mercado objetivo, debemos dirigirnos a los early adopters, como mencionamos anteriormente. En segundo lugar, establecer nuestra propuesta de valor en función de los beneficios que va a obtener el cliente o de qué perjuicios va a solucionar. Este mensaje es mejor que busque la parte emocional (marketing emocional), que nos extendamos en una maraña de características y funcionalidades. El mensaje o la historia que contemos debe ser instantánea, clara y concisa. Debemos buscar, al igual que el periodismo o en los slogans publicitarios, un titular. Debemos aprovechar la fuerza emocional y evocativa del lenguaje para elegir aquellas palabras que serán parte de nuestra propuesta de valor. Estas mismas palabras nos servirán para mejorar el posicionamiento en buscadores (SEO). Por último, la propuesta responderá a qué, cómo, cuándo, para quién y por qué.

Finalmente, os dejamos la propuesta de Delegalia relativa a todo lo aquí tratado:

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Vacaciones: influencia de los medios 2.0.

Os comentamos la inforgrafía realizada por MDGAdvertising (@MDGadvertising). En ella se demuestra la tendencia, al igual que nuestro anterior post (Tendencias 2.0. en la industria turística), de que cada vez son más los turistas que utilizan las redes sociales en alguna de las fases del viaje.

En la fase de ensoñación, el 52 por ciento de los viajeros utilizan las redes sociales para encontrar la inspiración sobre destinos de vacaciones y conocer más de los lugares que conectan con las experiencias que ellos están buscando.

En lo referente a las redes sociales que se utilizan para encontrar esa inspiración, el 29% acuden a Facebook como fuente principal, estando estos datos en concordancia con la tendencia actual existente de fiarnos más de las opiniones de nuestros conocidos acerca de los destinos, que de las emitidas por terceros. Sin embargo, es curioso que un portal tan especializado en este tema como TripAdvisor sea utilizado por un 14%, seguido por Twitter, 6%, y Pintarest, 4%. Estos datos son congruentes con los informes que indican la superioridad de Facebook en número de usuarios con respecto a otras redes sociales, así como el hecho contrastado de que nos creemos más lo que digan usuarios que conocemos (normalmente asociados a Facebook), que lo que digan usuarios desconocidos (Tripadvisor), pero, desde luego, más que lo que digan de sí mismas las propias compañías.

La otra tendencia que sigue creciendo en las fases de planificación y experiencia del viaje es la utilización de los smartphones y tablets para comparar principalmente temas relacionados con los vuelos, precios de pasajes, horarios de vuelo, información del aeropuerto, etc. Por otro lado, también comienza la búsqueda de números de teléfono relacionados con hoteles, localización, comparación de precios, etc.

Un vez contratado el viaje, Facebook se distingue como la red social por excelencia en la que anunciamos nuestro estatus, 59%, o decimos “like” (“me gusta”) a las páginas relacionadas con nuestro destino (52%).

A continuación, la infografía con datos estadounidenses (pero extrapolables a otros países) se centra en las tendencias de utilización de las redes sociales en la fase de experiencia. Un 74% accede a sus redes sociales durante sus vacaciones y el 72% de los viajeros adultos usan su dispositivos móviles (spartphomners y tablets) durante el viaje. Los usos de estas herramientas son variados:

  • El 68% para mantenerse en contacto
  • El 48% para tomar fotografías o vídeos
  • El 46% como agenda de avisos y despertador
  • El 30% para hacer reservas
  • El 25% para encontrar direcciones de atracciones y sitios que visitar
  • Otros usos son: consultar noticias o buscar comercios, traductores, para jugar o como calculadora.

En la fase post-vacaciones, los resultados nos indican que cerca de un 46% opina sobre los hoteles en los que ha estado, un 40% sobre las actividades que han realizado y un 40% escribe sobre los restaurantes en los que ha comido.

El 55% dice “me gusta” en las páginas relacionadas de Facebook con sus vacaciones. Y un 76% sube sus fotos.

De estos datos quisiéramos dar dos opiniones:

Primera: la tecnología 2.0. ha venido para no irse, es decir, no estamos hablando de una simple moda pasajera, ya que son múltiples las utilidades que les damos en nuestros viajes y ventajas que obtenemos con su utilización.

Segunda: compartimos masivamente nuestras experiencias en el viaje (76%) y, ceca de la mitad, opina sobre los servicios recibidos. Es, por tanto, innegociable, a menos que uno quiera seguir la política de la avestruz, la absoluta necesidad de que los negocios turísticos estén presentes en redes sociales y que se tenga una política de atención al cliente, que contemple los requerimientos de la dreamsocietySi queremos que nuestra marca como negocio perdure, debemos estar absolutamente atentos a qué dicen de nosotros nuestros clientes, ya que sus redes de influencia les creerán. Debemos, por tanto, gestionar adecuadamente nuestra reputación Online como empresa turística.

Para terminar, creemos que esa máxima que enseñábamos en la formación en atención al cliente, en la que decíamos que 1 cliente satisfecho se lo dice a 3, mientras que uno insatisfecho se lo dice a 15 en el mundo offline, se ha convertido en un crecimiento geométrico en el mundo online (teoría de los 6 grados), puesto que un comentario negativo llegará a los amigos de mis amigos y, así, sucesivamente. Es, por tanto, imperioso que demos respuesta inmediata a un cliente insatisfecho y que tengamos una estrategia de atención al cliente y gestión de reclamaciones offline y online.

Existen herramientas gratuitas en el mercado que os pueden ayudar a vigilar lo que los clientes opinan, como Google Alertas, que nos envía un correo cada vez que Google detecta comentarios sobre nuestra marca, si así se lo hemos indicado; TweetBeep, que permite configurar alertas cada vez que un determinado término sea mencionado en Twitter; o Social Mention, que nos permite hacer búsquedas en blogs, microblogs, marcadores sociales, etc.

¿Qué opináis a este respecto?

El fenómeno Room Mate Hotels: ¿Innovación disruptiva? (Segunda parte)

El fenómeno Room Mate Hotels (continuación)

El sistema seguido es el de la estrategia de océano azul:

  • ¿Qué variables que la industria da por sentadas se pueden Eliminar?
  • ¿Qué factores se podrían Reducir por debajo de la norma de la industria?
  • ¿Qué variables se deben Incrementar muy por encima de la norma de la industria?
  • ¿Qué variables se deben Crear, puesto que la industria nunca las ha ofrecido, de forma que aumente el valor de mi propuesta a un segmento de clientes y, además, sea única?.

CASO DE EXITO Ponencia de Kike Sarasola, presidente y fundador de Room Mate Hotels, dentro del Foro Travel Think.

El modelo de Negocio Canvas de Room Mate Hotels

Utilizando el modelo de Alex Osterwalder, vamos a perfilar las principales características del modelo de negocio de Room Mate Hotels.

  

La innovación del modelo de negocio se trata de nuevas formas de crear, entregar y capturar valor”

Alex Osterwalder

 

Segmentos de clientes

  • Matrimonios con hijos fuera del hogar familiar
  • Cliente Joven entre 25 y 35 años en pareja o con amigos
  • Ejecutivos en viaje de negocios        

Propuesta de Valor 

  •  Hoteles no son personalizados, sino que adquieren personalidad.
  • Hoteles únicos; no siguen un patrón de cadena estándar; individualizando la experiencia.
  • Calidad en los servicios con propuestas innovadoras: duchas de diseño con cantidad de amenites; desayuno natural hasta las 12; las mejores camas del mercado con almohadas extra; wifi gratís; etc.
  • Ubicación céntrica y guías con sugerencias de qué visitar.
  • Precio mejor que la competencia.

 Canales de distribución y comunicación

  • Departamento de comunicación propio con propuestas originales y diferentes plataformas.
  • Tematización diferente de las campañas: Hotel dulce hotel; callejeros.
  • Realizan sus propias noticias a través de su departamento de comunicación, trasladando sus acciones innovadoras: Distribuir comida fría rápida para los clientes que llegan de madrugada; Realizar la publicidad en fachada más grande del mundo, promocionando marcas como Coca-Cola Light. Poniendo publicidad en terrazas, aprovechando un espacio no utilizado generalmente en marketing…
  • Campaña de publicidad para poner nombre a sus hoteles, siendo contraportada de Expansión.

Relaciones con los clientes

  • Trato amigable donde no existe un no.
  • Podemos personalizar nuestra visita a la ciudad contratando guías turísticos.
  • Contacto con los Community Manager las 24 horas del día en redes sociales para tener acceso directo al cliente y para dar resolución inmediata a las reclamaciones.
  • Solución a las reclamaciones en menos de 4 horas.

  Flujo de ingresos 

  • 41% de la venta directamente On-Line
  • 39% venta directa teléfono o email.

 

Recursos Clave 

  • Físicos: infraestructura de los hoteles.
  • Humanos: mediante la gestión del talento interno, así como la atención al cliente.
  • Intelectuales: personalización de los hoteles y campañas novedosas.

Actividades clave 

  • Servicios básicos de hostelería con una apuesta por el diseño.
  • Gestión innovadora de los canales de comunicación.
  • Gestión del Talento.
  • Comunicación, motivación, innovación mediante Recursos Humanos.

  Red de patners 

  • Acciones de Cobranding con pintores, disc jockeys, etc.
  • Intercambio de productos.
  • Intercambios publicitarios (ejemplo campaña Coca-Cola, arriba aludido).

  Estructura de costos 

  • Gastos de personal reducidos por polivalencia del personal.
  • Gastos de infraestructura reducidos por menor oferta de servicios accesorios.

 

Esperamos que este análisis os sirva para buscar vuestro océano azul.